Desarrollado por el profesor Michael Wohl de Carleton University y colaboradores, Juego Positivo es un enfoque basado en la ciencia medido por la validada Escala de Juego Positivo (PPS). Cambia el énfasis de los mensajes tradicionales de juego responsable hacia la autonomía del jugador y el disfrute sostenible.
El marco se basa en cuatro pilares clave:
Responsabilidad Personal — Los jugadores asumen sus propias decisiones.
Alfabetización en el Juego — Comprender probabilidades, RTP, volatilidad y riesgos de los productos.
Precompromiso — Establecer y respetar límites de tiempo y dinero.
Honestidad y Control — Autoconciencia sincera y supervisión del comportamiento.
Según el informe, Juego Positivo pone mayor énfasis en la autonomía del jugador que las herramientas de juego más seguro dirigidas por operadores.
Los hallazgos de la encuesta muestran un interés significativo de la industria. Más del 60% de los operadores encuestados estuvo de acuerdo, y el 24% estuvo totalmente de acuerdo, en que la educación del jugador es el elemento más importante del juego seguro. Además, el 55% estuvo de acuerdo y el 24% totalmente de acuerdo en que crear un verdadero entorno de Juego Positivo es lo más importante que un operador puede hacer. Casi el 70% de los encuestados estuvo de acuerdo o totalmente de acuerdo en que los jugadores que apuestan de forma segura son clientes más rentables a largo plazo.
Sin embargo, el informe destaca desafíos de implementación. Solo el 5% de los operadores estuvo totalmente de acuerdo y el 24% estuvo de acuerdo en que los jugadores entienden qué es Juego Positivo, mientras que el 41% no estaba seguro y el 31% estaba en desacuerdo. La apatía de los jugadores surgió como la principal barrera, con el 67% de los encuestados citando la falta de interés en educación de mayor calidad. Casi un tercio de los operadores informó que menos del 20% de sus jugadores utiliza las herramientas de protección disponibles.
La autoexclusión entre operadores fue considerada altamente efectiva por el 49% de los encuestados, convirtiéndose en una de las herramientas más sólidas identificadas, mientras que los cuestionarios de autoevaluación se ubicaron entre las menos efectivas.
El informe señala definiciones variadas de Juego Positivo entre los operadores, y muchos lo describen como mantener el juego “agradable, controlado y dentro de límites personales claros”. Posiciona a la educación como la principal vía para lograr el Juego Positivo, solicitando enfoques más personalizados, en tiempo real y una mejor integración en la experiencia del jugador.
Jurisdicciones como España son citadas por sus avanzadas medidas obligatorias de educación que podrían respaldar principios más amplios de Juego Positivo. La investigación concluye que, aunque se están logrando avances, será necesaria una mayor colaboración entre operadores, reguladores y organizaciones del tercer sector para traducir el marco en una práctica generalizada.
Dingnews.com 25/05/2026