La propia reestructuración del IPJyC se explica, en parte, por esa transformación. El organismo concentra bajo su órbita los casinos provinciales, el control del juego privado y online y otras actividades vinculadas al sector, por lo que el cambio en el comportamiento de los apostadores impacta directamente sobre su estructura de ingresos y gastos.
En su momento, el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, admitió: “El esquema actual no es sostenible”. Y justificó la medida como parte del proceso de reorganización y reducción del gasto estatal impulsado por el Ejecutivo.
En este caso, se procedió al cierre de la sala de juegos tradicionales y continúan las máquinas tragamonedas.
Qué dicen los empleados
El representante de los trabajadores en la Unión Personal de Juegos y Casinos de Mendoza, Martín Caín, señaló a UNO: "Estamos trabajando en una mesa con autoridades del Instituto de Juegos y Casinos para que aquel trabajador que no quiere acceder al retiro voluntario se reinserte en otro sector del Estado. Queremos llevar tranquilidad para estos empleados de planta que llevan, en algunos casos, más de 20 años en este rubro tan técnico".
Por otro lado, trascendió que ya hay un grupo de empleados que accedieron al retiro voluntario porque venían desarrollando una actividad paralela.
No obstante, Caín reconoció que hay mucha preocupación entre los colaboradores, algunos promedian los 50 años y vienen de una actividad muy específica.
El incendio del casino de San Martín aceleró el problema
A la transformación del mercado se sumó un golpe inesperado: el incendio del Casino de Mendoza Sala Este, ubicado en el complejo Tótem Boulevard de San Martín, ocurrido el 11 de marzo.
El fuego provocó la destrucción total del sector de juegos y dejó fuera de funcionamiento una de las principales salas de la provincia. La concesionaria Fuente Mayor New Star informó posteriormente que la eventual reapertura podría producirse recién en marzo de 2027, mientras avanzaban los trámites vinculados con el seguro y la reconstrucción.
El impacto también fue laboral y financiero. En esa sala trabajaban unos 110 empleados, de los cuales 50 pertenecían al IPJyC y 60 al operador privado. El organismo provincial garantizó la continuidad laboral de sus trabajadores y comenzó a evaluar su reubicación.
El incendio implicó, además, la pérdida de una fuente de recaudación para el instituto. Según estimaciones difundidas durante el debate de la reforma, el cierre de la sala significaba dejar de percibir alrededor de $2.500 millones de recaudación prevista para lo que restaba de 2026.
La Ley 9.718 habilitó la reestructuración
La decisión de cerrar la sala tradicional se inscribe directamente en la reforma aprobada por la Legislatura.
La Ley 9.718 otorgó al IPJyC facultades para avanzar durante un período de 12 meses con la modificación o supresión de estructuras, funciones y puestos de trabajo, en busca de una organización acorde con la situación financiera del organismo.
El objetivo oficial es reducir y adecuar el gasto para preservar la función del Instituto y garantizar que los recursos generados por el juego continúen destinados a los fines de bien público establecidos por la normativa provincial.
Qué pasará con los trabajadores del Casino de Mendoza
Uno de los puntos más sensibles de la medida es su impacto sobre los empleados de la Gerencia de Juegos Tradicionales.
La resolución establece dos alternativas.
Por un lado, los trabajadores podrán adherir al retiro voluntario, con plazo hasta el 1 de octubre de 2026. Quienes opten por esta alternativa recibirán una indemnización equivalente al 120% de la indemnización legal vigente, es decir, un adicional del 20% sobre el monto previsto como base.
La segunda posibilidad es la reubicación interna. Los agentes que continúen en el organismo podrán ser trasladados a otras funciones de acuerdo con sus antecedentes, capacitación, experiencia e idoneidad.
El esquema busca ordenar la reducción de la estructura sin avanzar directamente sobre los puestos de planta permanente y, al mismo tiempo, darle al Gobierno una herramienta para redistribuir recursos humanos dentro del Instituto y de la administración provincial.
Qué pasará con las fichas y los usuarios
El cierre también tiene consecuencias para los apostadores.
La resolución estableció un plazo para que los usuarios puedan canjear las fichas que tengan en su poder. Se podrá canjear las fichas por dinero hasta el 4 de septiembre.
El resto de las áreas de juego del IPJyC continuará funcionando normalmente, según informaron fuentes del organismo