La apuesta, según Moreno, no termina en la jornada del “Batalla”. El funcionario habló de proyectos a corto, mediano y largo plazo y de recuperar al hipódromo como un espacio con mayor presencia social y deportiva. En ese sentido, destacó las visitas de escuelas y las actividades destinadas a mostrar cómo funciona el mundo del turf, desde la alimentación de los caballos hasta la tarea de los jockeys. “Es un monstruo dormido que realmente puede potenciar y visibilizar temas de deporte y de actividades generales”, resumió.
Desde otro lugar, pero con la misma ilusión, Walter Maximiliano Marrades espera el 24 de septiembre. El jockey tucumano conoce perfectamente lo que significa el “Batalla”: lo ganó en 2012 con Incurable Rebel, después de haberse formado en la escuela de aprendices del hipódromo y de construir una carrera que también lo llevó a competir durante varias temporadas en Buenos Aires y a radicarse alunos años en Dubai.
Para Marrades, el “Batalla” no se prepara en septiembre. Se prepara durante toda la vida. “Uno se prepara todo el año para eso, casi toda la vida, porque cuando uno arranca siempre sueña con llegar a correr esa carrera”, contó. Y explicó que, a medida que se acerca septiembre, cambia hasta el ánimo de quienes forman parte del ambiente. “Los propietarios, los jockeys, los peones, todos nos ponemos en un modo muy especial, porque nos ilusionamos mucho con estas fiesta”, sostuvo.
El experimentado jockey conoce muy la sensación de llegar a la meta primero. Ganar el “Batalla”, explicó, es mucho más que una victoria. “Sentís como que has logrado lo que tanto has soñado. Después de tantos sacrificios, tantos años, 20 años de trabajo, de aspiraciones y de sueños, cuando lo realizás te sentís un poco realizado y feliz de la vida”, confesó.
Este año, además, la competencia será especialmente exigente para los jockeys locales. La llegada de Ricardo y Domingos, sumada a la presencia de destacados profesionales argentinos, elevará todavía más la vara. “Es una competencia muy dura para nosotros, porque ellos están participando en el primer nivel y vienen para acá. Los propietarios y todos se ilusionan con que les corran algún caballo”, reconoció Marrades.
Mientras los caballos comienzan a buscar su lugar y los jockeys esperan asegurarse una monta, en el hipódromo ya se trabaja para que todo esté listo. La pista, la seguridad, los accesos, los premios y las sorpresas forman parte de una puesta en escena que pretende estar a la altura de la historia.
El “Batalla” todavía no se corrió, pero ya empezó a vivirse. Porque en Tucumán septiembre tiene una tradición que se renueva cada año: cuando la primavera se acerca, los caballos aceleran sus preparativos, los jockeys renuevan sus sueños y el hipódromo comienza a llenarse de expectativa. El 24 de septiembre, una vez más, la pista será el lugar donde esa ilusión deberá transformarse en una victoria.
Dingnews.com 22/09/2026