“El proyecto persigue intereses sustanciales como la salud pública y la protección de la infancia frente a la ludopatía; y es una iniciativa proporcionada, puesto que no prohíbe la actividad ni su publicidad en general, solo la remueve del entorno deportivo comunitario”, añadió.
El ámbito de aplicación alcanza a polideportivos municipales, estadios de futbol profesional y amateur, y, de acuerdo a Galmarini, responde a la constatación de que la exposición a la publicidad de apuestas en el contexto deportivo “no se limita al barrio, sino que abarca todos los niveles del deporte, siendo el futbol profesional el principal vector de naturalización del juego como práctica cotidiana entre los jóvenes”.
El proyecto prevé que la autoridad de aplicación sea la Subsecretaría de Deportes de la provincia de Buenos Aires, quien tendrá a su cargo la articulación con los establecimientos deportivos alcanzados, en coordinación con la subsecretaría de Defensa del Consumidor y el Organismo provincial de Niñez y Adolescencia. A su vez, los municipios pasarán a estar a cargo de la fiscalización del cumplimiento de la ley en sus jurisdicciones, mientras que el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) colaborará en los aspectos técnicos relativos a la identificación de operadores y marcas alcanzadas por la prohibición.
En cuanto a las sanciones, la iniciativa de Galmarini plantea desde apercibimientos hasta penas de entre 500 y 50.000 unidades de multa, que actualmente equivale a ARS 2.215. Asimismo, el Ejecutivo provincial podrá efectuar la suspensión o revocación de licencias y habilitaciones vinculadas a la actividad publicitaria del operador de juegos anunciante.
Dingnews.com 07/05/2026